Datos personales

Mi foto
Quito; Bernal; Córdoba, Tunuyán; Barcelona; etc. (y todo otro lugar del mundo donde existan buenos vinos), Buenos Aires (Pcia. y Ciudad Autónoma); Córdoba (Argentina); Pichincha (Ecuador); Tunuyán (Mendoza);, Argentina
y además de enólogos, también al mismo tiempo psicologos, sommeliers, geólogos, licenciados y técnicos, de Argentina repartidos en el mundo

domingo, 30 de junio de 2019

El vino triste


Ese hombre que entra al bar,

sin sombra que le ladre,
ese que pisa y pasa sin rostro
y sin señales.

Pide su trago solo,
de espaldas a la calle,
bebe su trago solo,
inmóvil, devorándose.

Paga, piensa otro trago
sin gastar ni una frase
y luego se va solo,
hacia la noche y nadie.

Ese tipo va herido,
ese tipo va herido,
y la muerte lo sabe.

1978

jueves, 30 de mayo de 2019

Vitivinicultura Serrana II

La vitivinicultura Serrana en números


Estas casi 400 hectáreas dispersas en unas sierras de ensueño, pueden parecer poco comparadas con las más de 220.000 que hay en todo el país. Sin embargo, la diversidad varietal es asombrosamente rica, y en constante crecimiento:


Viñedos que dan sus frutos:
(uva ingresada a bodegas, no incluye la vinificada en elaboradores caseros y/o artesanales)

miércoles, 22 de mayo de 2019

Vitivinicultura Serrana I

Viñedos y bodegas en las Sierras de Córdoba y San Luis, Argentina


Las Sierras Pampeanas Orientales son el marco geológico de esta región, que se extiende formando una franja de unos 500 km de largo por unos 100 de ancho, que va de suroeste a noreste, desde el centro de la provincia de San Luis y hasta el norte Córdoba, en el centro de la República Argentina.

Viñedos, bodegas, elaboradores artesanales, caseros y fàbricas de espumantes, que se suman al universo del vino argentino


miércoles, 18 de abril de 2018

Abril, el mes del Malbec


Elegir Abril para festejar el Malbec parece solo un pretexto más para disfrutarlo.

Por cierto, es el mes de su aniversario: Hace 165 años, un 17 de abril se creó, por una genial sugerencia de Don Domingo Sarmiento, la Quinta Normal de Agricultura de Mendoza a cargo del agrónomo francés Miguel Pouget, quien tuvo la fantástica ocurrencia de traer a estos pagos y escondida entre otras 133 cepas, a la variedad que más satisfacciones y renombre nos iba a dar a los argentinos.


También Abril es el fin de la vendimia, cuando la suerte del año está hechada y se cuentan las fichas de final de juego. Es el mes en que los vinos se terminan de descubar, ya no hay lugar para deseos y esperanzas, y con sus berrinches de recién nacido nos empiezan a decir el caracter de la cosecha.


Este Abril nos brinda y bendice con una cosecha 2018 excepcional, de una calidad de uvas, que los buenos enólogos transformarán en vinos memorables. Los que trabajamos, vivimos y por sobre todo disfrutamos de esta industria estamos felices por lo que la naturaleza nos obsequió.

martes, 27 de febrero de 2018

Canción de los vendimiadores


Si vas a la vendimia,
mi niña, sola,
volverás con la saya
de cualquier forma.
Y a pocos meses
te rondarán el talle
sandías verdes.

De la vendimia vengo
sola, mi niño,
con la saya ordenada
y talle fino.
De la vendimia
vuelve revuelto el talle
que se malicia.

A la vendimia, niñas
vendimiadoras.
A la vendimia, niña,
que ya es la hora.

¡Si vendimiara
el ramo de tu pecho
y el de tu cara!

A la vendimia, niños
vendimiadores.
A la vendimia, niño,
van mis amores.
Mas con el cuido
de no perder las hojas
ni los racimos.

Enriquezco tu mano
cortando uvas
cubiertas por los soles
y por las lunas.
¡Ay si quisieras
que cortara tus besos
con mis tijeras!

Cuando pisa racimos
tu abarca verde,
tu pie se vuelve sangre,
mi sangre nieve.
Pisa las uvas,
que como mis amores
ya están maduras.

Miguel Hernández Gilabert (Poeta y dramaturgo español, Orihuela 30/10/1910 - Alicante 28/3/1942)


lunes, 1 de enero de 2018

Cepas de Mendiolaza

Son apenas media docena de cepas, de distintas variedades y de tres años las más "viejas". Por cierto que no van a mover el amperímetro que mide el volumen de los vinos de Córdoba, pero son el cable a tierra que me hace conectarme con mi abuelo viñatero.

La primavera fue propicia y una veintena de racimos prometía una buena vendimia.

A mediados de diciembre una tormenta quebró el  único cargador de la Bonarda y perdí sus 6 racimitos. Afortunadamente del pitón surgían unos brotes, que al menos garantizaban que la planta seguiría creciendo. Pero un par de días antes que termine el año, en apenas unas horas, las hormigas me dieron una mala sorpresa: no le dejaron una sola hoja. Más el Bonarda no es de rendirse fácilmente, y hoy 1° de enero, ya hay un par de hermosos brotecitos.

 De las hormigas ya me estoy encargando, van a pensar dos veces antes de volver a hacer daño.

Apenas a un metro de distancia, el Tannat, como buena vasca noble y testaruda, derrocha racimos y hojas.


 y me regala el primer envero de la temporada


La Isabella en cambio, dio mucho follaje y apenas un par de pequeños racimos:

 y es la que más sufre el efecto del 2,4 D (*)



(*) Ácido 2,4-diclorofenoxiacético